Veintitantos años...
Común y corriente, más común que corriente...
Independiente... en la pieza, sala y comedor. En la cocina Poncho me ayuda :)
Divorciandome del café, del picante, de la carne, del citalopran, de mi psicólogo y de muchas cosas más.
Tejiendo sueños, planes, aventuras y maldades.
Tejiendo zapatitos para alguna ave necesitada, guardando bolas de estambre que no ocupe y llevando al baúl todo aquello que aún me produce dolor.
Sonriendo a la vida, a la gente, al gerente, a mi hermana.
Entregada al trabajo, al relajo y a mi nene de 7 años!!!
Sólo viviendo hoy, mañana quien sabe.