De vez en cuando, surge una película de culto masivo. Lo que la hace calificable así, es el guión profundo, simbólico y preciso, acompañado por una historia bien contada, entretenida, y por supuesto, actores conocidos. En el sentido técnico, este film mezcla un guión muy contundente, denso pero bien guiado, y muy potente, pero con una potencia que se deja entrever nada más; con una técnica estética muy llamativa, bien manejada y bien puesta en las escenas del guión. Esta película Me partió el corazón, y luego lo voilvió a juntar, ventrículo a ventrículo.El guionista, Charlie Kaufman (quien está a
... Leer más