Las voces que acusan la
violencia en los estadios piden cortar de raíz a las barras, pero el
asunto trasciende un exterminio y radica en un control adecuado,
aplicando una mano dura, acabando con la permisividad, y así salvar el
colorido que las hinchadas aportan.
Por Jorge Ducci M.Twitter: JducciM
Un remozado y hermoso Estadio Nacional
lució su nuevo rostro el martes 3 de agosto cuando albergó la semifinal
de vuelta de Copa Libertadores entre Universidad de Chile y Chivas de
México. Sin embargo, alrededor de 90 butacas tuvieron su debut y
despedida por la acción de hinchas de la
... Leer más