III
Hay una fundamental
diferencia entre los hombres que han perdido la vista por enfermedad o
accidente y los ciegos de nacimiento. A esta diferencia debo el haber
penetrado finalmente en sus reductos, bien que no haya entrado en los
antros más secretos, donde gobiernan la Secta, y por lo tanto el Mundo,
los grandes y desconocidos jerarcas. Apenas si desde esa especie de
suburbio alcancé a tener noticias, siempre reticentes y equívocas,
sobre aquellos monstruos y sobre los medios de que se valen para
dominar el universo entero. Supe así que esa hegemonía se logra y se
mantiene (aparte
... Leer más