Ni siquiera se acordó de que había quedado con Perico para echar un polvo.
Eso sí, el muy cabrón llevaba días sin aparecer. Normalmente, siempre sacaba pasta de sus viejos, que estaban forrados y a pesar del eogísmo inherente a un enganchado, compartía con ella la farlopa. Incluso se picaron caballo juntos, a pesar de que estaa claro que el sexo no lo iban a practicar bajo sus efectos.
Perico era, de hecho, el hombre más caballeroso con el que se hubiese compartido cama y jeringas. Y si bien es cierto que los candidatos eran muchos, tampoco constituían oposición alguna.
... Leer más