Una de las
principales características del contexto empresarial
actual es el elevado nivel de complejidad. Además, se espera que
esta complejidad actual siga aumentando en el futuro. Por otra parte,
una mayoría de los
directivos duda de la capacidad real de
gestionar
dicha complejidad. Las empresas pasarán (las más avanzadas ya
lo están haciendo) de planificar en función de un futuro previsible, a
adaptarse continuamente en función de las
necesidades
estratégicas.
El
liderazgo está evolucionando también para
adaptarse a esta mayor complejidad. Ya no es suficiente con un
liderazgo fuerte en la cúspide. Ahora, más que nunca, el
liderazgo
es ... Leer más