En general las personas nos sentimos mal cuando cometemos errores, cuando algo no nos sale perfecto. ¿Es malo? No hay una respuesta simple y precisa.
Ser perfeccionista nos puede motivar a mejorar continuamente, a afrontar cada vez mayores retos y a conseguir grandes logros.
Pero también la búsqueda de la perfección puede llevarlos a la parálisis: "No puedo realizar lo que me pides hasta que no sepa la forma
'correcta' de hacerlo". Peor aun es cuando nos lleva a la auto-descalificación:
"¿Como no puedo ser capaz de hacer esto?"
La perfección también nos puede cerrar las posibilidades de mejora y
... Leer más