(te dedico esta fotito)
Claro, vivimos en un estado donde nos obligan a ser pusilánimes. Entregados. Porque queremos poder, porque buscamos reconocimiento, porque esperamos ganar platita, porque soñamos con ser Puff Daddy arriba de un Hummer, un actor en alfombra roja y todos esos sueños pencas hijos de los yuppies.
No. No funciona. Nunca funcionó. Puras fantasías animadas de ayer y de hoy.
Por otro lado, algo no cuadra bien. Andamos con la cara larga, creemos que el mundo es hostil, ingrato; generamos envidias internas, rencores baratos, infelicidad permanente, odiosidad. Nos volvemos PENCAS.
DIÁLOGO INTERNO CLÁSICO: "YO DEBIERA SER ESE
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