Allende Santiago, adentrándonos por
la precordillera, vímonos rodeados de los sublimes parajes del Cajón del Maipo.
¡Oh Cajón del Maipo! Tan cercano a los estresados citadinos, ofreciendo tus
imponentes paredones, humildes vergeles y atractivas ofertas gastronómicas.
Siempre con el río acompañando a contra corriente la evasión de tus visitantes,
ojala no te seques, ni te privatices y siempre te mantengas folclórico y
paradisíaco.
Después de un contundente almuerzo
buffet y una pequeña caminata, los ánimos de mi familia apuntaban al chocolate
caliente y los dulces. El sol era lejano y el aire frío se hacía sentir cada
vez más. Recordé
... Leer más