Hace unos años, cuando aún era un estudiante con mucho tiempo para dedicarle a cosas estúpidas, con mi amigo Travieso nos propusimos, no me acuerdo por qué razón, develar todos los misterios de las sectas ocultas presentes en Temuco. Para esto, se nos ocurrió que lo más lógico era simplemente ir y hacerse parte de las sectas, para entender de qué se trataban y básicamente saciar nuestra curiosidad. Ambos teníamos en ese tiempo una sólida barrera de racionalidad que nos impedía creer cualquier patraña que nos dijeran, por lo que un posible lavado mental no era ni siquiera una posibilidad
... Leer más