Ni en la peor de mis pesadillas pensé vivir
lo de la madrugada de aquel fatídico sábado 27 de febrero del 2010.
Hacía ya un mes que noche tras noche me amanecía chateando
con un amigo que conocí semanas atrás en
mi discotheque favorita; de hecho, nuestro tema de conversación esa noche fue
el reencuentro que habíamos planeado para el próximo día en el mismo lugar.
La historia es conocida; a eso de las 3 y media comienza el terremoto más grande y
catastrófico de lo que tengamos memoria, 50 años atrás como país. Y ahí
figuraba yo, bajando en
... Leer más