Pueden esgrimirse varias razones por las cuales se terminó la veinteañera hegemonía Concertacionista. Una de ellas tiene relación con la testarudez y la miopía partidista de esta coalición. Cuando Marco Enríquez-Ominami intentó participar en primarias internas dentro de la Concertación, para así proponer su proyecto político presidencial, solo recibió golpecitos de hombro – “niñito, la política es para la gente grande” – y negativas rotundas. ¿Razones? Se dijo que presentar dos candidatos para deliberar al representante único era una muestra de desunión, de atisbos de fracturas internas y que no era bueno mostrar eso ante la opinión pública, menos ante
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