Cuántas veces, siendo niño, adolescente, escolar, o incluso después, actué como si el mundo me perteneciera. No quiero, ahora, asustado por la venidera incapacidad de poder recordar cada segundo del pasado, descargar un discurso cargado de nostalgia y buenas intenciones para las generaciones del mañana. Estoy aquí, sigo aquí, permanezco, no cambio, veo pasar la vida con una irritante pasividad. Lleno de temor, profundamente asustado, miro mis manos, su vacío, la basura acumulada en los cajones que siempre han sido prestados. Miro el pasado, recuerdo haber invocado tantas veces esta sensación que ahora me aprieta desde dentro. No quiero traicionarme,
... Leer más