Un artículo publicado por otro atinador resumía así:
Todos los días la
enfermera del siquiátrica observaba al anciano de doliente y cansino andar venir
a acompañar a su esposa sagradamente. Un
día le pregunto: ¿Y usted sigue viniendo cada mañana, aun cuando ella no sabe
quien es usted?
El anciano sonrió, le acaricio la mano respondió: -"Ella no sabe
quien soy" -
pero yo aun se quien es ella"
Y me emociona leerlo, lo reconozco abiertamente. Tengo un
amigo -compadre real, Macabeo también – que paso por una circunstancia así. Y
jamás que yo recuerde, por muy tarde o muy bien
... Leer más