El alma lacerada me sentía.Mi pecho, acongojado de tristeza.Bullía un torbellino en mi cabezay en esto apareciste, vida mía.Igual que mal tasé un aciago día,queriendo redimir mi gran torpezaen alas de un derroche de nobleza,hoy quiero tasar bien, sin Fantasía.Te juegas demasiado, a mi criterio;y yo también, sin duda, mas perdidolo tengo casi todo. Sólo pidomedites el asunto, pues es serioperder una fortuna y un marido.Al cabo lo verán como adulterio.Tirándole estoy piedras al ... Leer más