Mi cabeza arde como el tinto en el estomago… y mis discursos deprimentes se privan de las conversaciones mundanas y lastimeras… por un terremoto… por una catástrofe... por un sufrimiento ajeno a mi entorno…. si no tuviera pena sería una enferma inconsciente… si tuviera tristeza sería una persona que llora sobre laureles con aroma a perfume y se alimenta con exquisitas pastas mientras otros desquiciados hurtan, roban, y culpan al resto por su cruel destino destripando hasta el alma de los inocentes que también sufren como ellos… para sobrevivir como gusanos sobre la tierra…
Bastaron dos días para el caos,
... Leer más