Pocas veces uno tiene la
fortuna de poder arriesgarse a entrar a un restaurante nuevo, y donde aun no
ves mucho movimiento, pero en la variedad está el gusto, y el que no se
arriesga, no cruza el rio.Justamente esto fue lo que sucedió
al encontrarme frente a una terraza estupenda, con una decoración simple pero
muy amigable, y poco a poco vas acercándote a la puerta y te encuentras con la
sorpresa de que es su propio dueño es quien te recibe, junto a sus garzones que
atentamente están pendientes de nuestros movimientos. Mejor es la sorpresa
cuando ... Leer más