Un periodista, por lo general, no escribe en primera persona, sólo lo hacen los grandes de las letras y yo estoy lejos de serlo; sin embargo, en esta ocasión lo haré, no porque haya crecido en la escala profesional, sino porque la ocasión lo amerita. Hoy relataré una de las historias más tristes de mi vida, un hecho que impactó a mi pueblo, a mi gente, a mi Peralilo.
Ocultar información
Los padres, en su afán constante de proteger a los hijos, tienden a “omitir información” y los míos suelen hacerlo. Tanto los conozco que cuando sus llamadas duran menos
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