Ardientes tus palabras, picarona sonrisa, no tarde tu llegada pues te espero con prisa. Con prisa de tenerte abrazada a mi pecho, de sentir cómo mueres de placer en el lecho. Escuchar tus gemidos que se escapan del alma y quedarme dormido todo en paz, todo en calma. No despertar ya nunca de tan bellos ensueños… ¿Es soñar con la Luna el soñar ser tu dueño? ¡Ilusiones, quimeras, es pensar en tus besos! Pero en tanto se cumplen hoy te escribo estos versos.... Leer más