Nicolás Copano, La Nación
Cuando me llamaron para ir a buscar la Copa del Mundo junto a un
grupo de periodistas, no me negué. Acabé en Sao Paulo, en una playa del
Atlántico, sintiendo la felicidad más profunda. La sensación de escape.
Solo contra las islas verdes y las casas de colores.
Nunca había ido a Brasil. Hasta cierto punto es como ese episodio
polémico de Los Simpsons: un lugar desordenado, futurista, donde
convive la miseria y la supervivencia con los helicópteros sobrevolando
como mosquitos, donde los tacos hacen que demores una hora y media en
una carretera que
... Leer más