Una
manera de evaluar de forma práctica y consistente nuestro progreso
espiritual es darnos un tiempo para nosotros mismos al final del día.
Tomarnos unos 10 minutos y sentarnos en soledad y silencio para
revisar el día. ¿Qué sucedió desde el momento de despertarnos
hasta ahora?Revisar con atención todo lo que hicimos,
nuestras interacciones con otras personas y lo que estuvimos pensando
y sintiendo. Evaluar cuál fue la calidad de nuestra respuesta. ¿Fue
acorde al nivel de calidad que nos hemos fijado? Notaremos que cada
día trae algún que otro desafío conectado con nuestros valores.
Nos tenemos que observar
... Leer más