Cada noche, en invierno o verano, con calor o frío, cuando me deslizo en la noche entre las sábanas, mis pies están helados. Comienzo entonces con el ritual para subir su temperatura. Mi pie izquierdo frota la planta del derecho, luego los dedos se recorren entre si y vuelven a acariciar la planta, el empeine también recibe el suave masaje una y otra vez, el pie derecho sigue con el juego en busca de que la fricción genere calor. Finalmente me duermo relajada por los movimientos pero con los pies fríos. ¿Sabes magia? Si sabes como calentar mis pies para
... Leer más