Ni el pormenor simbólicode reemplazar un tres por un dosni esa metáfora baldíaque convoca un lapso que muere y otro que surgeni el cumplimiento de un proceso astronómicoaturden y socavanla altiplanicie de esta nochey nos obligan a esperarlas doce irreparables campanadas.La causa verdaderaes la sospecha general y borrosadel enigma del Tiempo;es el asombro ante el milagrode que a despecho de infinitos azares,de que a despecho de que somoslas gotas del río de Heráclito,perdure algo en nosotros:inmóvil.... Leer más