"Uno dice 'silla' o 'ventana' o 'reloj', palabras que designan meros objetos de ese frígido e indiferente mundo que nos rodea, y sin embargo de pronto transmitimos con esas palabras algo misterioso e indefinible, algo que es como una clave como un patético mensaje de una profunda región de nuestro ser. Decimos 'silla' pero no queremos decir 'silla', y nos entienden. O por lo menos nos entienden aquellos a quienes está secretamente destinado el mensaje críptico, pasando indemne, a través de las multitudes indiferentes u hostiles"Ernesto Sabato"El Escritor y sus Fantasmas"... Leer más