Los
Fabulosos Cadillacs regresaron. Es verdad, a esta altura no es novedad, más
bien un recordatorio clave de lo que merecen, pero a la vez, lo que nosotros
merecemos. El problema, la desazón: que la mitad del álbum no es
“nuevo” sino que podríamos considerar las reversiones (en este caso 6) como un
tributo de sí mismos. Es verdad que tienen todo el derecho a divertirse, pero
lo presentado en los memorables “Hola” y “Chau” (los nuevos arreglos de sus
oxidados temas) mata la novedad. Si, es cierto, este contexto de regreso
resulta incómodo de analizar. A kilómetros del “Vasos ... Leer más