Cuando era más chica, me imaginaba el día en que me gustara tanto alguien, que no me dieran ganas de arrancar. Si lograba pasar esa etapa, ojalá me gustara tanto como para quitarme el sueño. Luego, con el insomnio, hacía esos viajes mentales donde uno se enamora y vive eternamente feliz -todo con una banda sonora fantástica de fondo-.
Cuando chica, me imaginaba una infinidad de maneras de enamorarme, hasta que lo hice de la manera menos ensayada. Y si alguna vez esperé que me dijieran algo, nunca pensé que iba a escuchar lo que esta maravillosa canción dice, de
... Leer más