Yo sé un himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una
aurora, y estas páginas son de ese himno cadencias que el aire dilata en
las sombras. Yo quisiera escribirle, del hombre domando el rebelde,
mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas,
colores y notas. Pero en vano es luchar, que no hay cifra capaz de
encerrarle; y apenas, ¡oh, hermosa!, si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.
//<![CDATA[
var cuerpo = new get_obj(\'cuerpo\');
cuerpo.style.fontSize = "12px";
//]]>
... Leer más