Epístola
Querido,
Está lloviendo. Ha llovido todo el día en nuestra esquina.
El otro día recibí no sin sorpresa y esa gota emoción tu epístola en mi buzón.
Llevaba muy impreso tu estilo, escuché tu voz mientras leí las pocas líneas que la conformaban.
Me invitabas a una de nuestra caminatas de antología, ésas que ya son toda una institución por aquí en el barrio.
He tardado en responderte, no por dejadez pero, querido, el tiempo sigue siendo un caprichoso. Y apenas tengo tiempo de ir y venir. Muchas veces quedo flotando en el limbo.
Pero no creas, no por
... Leer más