estaba sentado en el suelo, junto a hilos sueltos, retazos de tela y algún alfiler que caía y él buscaba en el suelo y rápido se la alcanzaba, al pie de una mecedora de madera, vieja, chillona, que bamboleava tranquilamente a una ancianita muy viejita, achacosa pero muy linda, que tejía cualquier cosita con tal habilidad de modista que alguna vez bordó el el escudo patrio del Pabellón Nacional en su natal Iquitos, ya muy muy ... Leer más