Hace ya un año que una mañana como hoy llegué a darle de comer a mi perrita... y me encontré con la triste escena de verla ya alejada de este mundo, aún tibia, en su casita eterna y con su frazada regalona. Esa casita que construimos con mi hermano y con la frazada que le regalamos para que pasara el frío de los inviernos...
Aún a veces la escucho ladrar y salgo a mirarla, pero en el camino recuerdo que es imposible que sea ella... aún a veces la saludo al llegar. No sé si será costumbre o simplemente extraño
... Leer más