TREPLEV.- Nina la maldije
a usted. La odié. Rompí sus cartas y fotografías, pero a cada rato comprendía que
mi alma estaba ligada a usted para siempre… No tengo fuerzas para dejarla de
quererla Nina… desde que usted se fue y comencé a ser publicado la vida se me
ha hecho insoportable Sufro... mi juventud fue arrancada de golpe y pareque que
hace cien años vivo en el mundo ... La llamo... ¡Beso la tierra que usted ha
pisado... ¡Por cualquier parte que mire, se me aparece constantemente su
rostro..., su dulce sonrisa..., que iluminó los mejores años de mi
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