Fue construida un día en que nadie recordó la rutina de un árbol caído. De madera ruda y resistente. Era por aquellos tiempos, cuando salió de la carpintería, una silla común y corriente, con cuatro patas, una aposentadora plana y un espaldar largo y serio, que junto a muchas otras idénticas era transportada en un camión a alguna mueblería de la ciudad.En la tienda fue expuesta en un mostrador callejero para los transeúntes ocasionales. Así pasó una temporada en exhibición, tiempo que sirvió de cómodo asiento a alguno que otro empleado cansado de su sonrisa y los pies hinchados. Hasta
... Leer más