Estabas allí, muda, amor. Estabas porque luego desapareciste en un pestañeo en un suspiro de la concentración. Estabas allí ante mí y nada podía detenerte... nisiquiera la mirada de un hambriento soñador melancólico, luego al desaparecer ni tu aroma quedaba, ni tu cuerpo y menos tu recuerdo. Te habías borrado por completo, amor...
"a veces uno olvida los sueños"...
amor, te olvidé, perdón, te reemplacé por el silencio... ¡habías desaparecido y no dijiste nada! ¿más que sabía yo que volverías derrepente a reclamar mi corazón? y aquí me tienes...
totalmente rendido ante tu carne de ángel en cautiverio...ante tu alma
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