" Habiendo interrogado al hombre y al pájaro y
a los insectos (porque los peces, cuentan los hombres que para oírlos
hablar han vivido años su soledad de verdes cavernas, nunca, nunca lo
dicen, y tal vez lo saben por eso mismo), habiendo interrogado a todos
ellos sin volvernos más sabios, sino más viejos y más fríos -porque ¿no
hemos, acaso, implorado el don de aprisionar en un libro algo tan raro
y tan extraño, que uno estuviera listo a jurar que era el sentido de la
vida?- fuerza es retroceder y decir directamente al lector que espera,
todo trémulo, ... Leer más