Si quieres ver volar un destello alegre sobre los mares más azules destapa tus párpados al aire y asómbrate con la boca abierta. Pero ojo, ten cuidado con las moscas, por favor, Almendrita. Los niños corren, saltan y te sacan la vuelta en la ronda, cantando un dos tres Almendra otra vez, muy agarraditos de las manos y sin dejarte huir, escapar, correr, y sudaditos ellos por las vueltas y bien contentos. La noche no carga estrellas, solo velitas de misioneros de la selva. Almendra, no llores, por favor, niña de las luces, no chilles, mujercita del adiós. La ... Leer más