Antes de cualquier cosa están las ganas de escribir, el deseo de
juntar palabras. Luego llegan las ideas, la hoja, el lápiz, el teclado, todo el resto.No es la existencia de
algo que se quiere expresar lo que lleva a comenzar a escribir, sino esa
necesidad primera y anterior. En ese sentido, no soy un artista; para nada.Solucionar ese problema, satisfacer ese deseo, lleva a la invención de un
motivo, al desarrollo casi malévolo de una
justificación, un porqué que dé
permiso para escribir y disculpe el no estar haciendo algo más útil.En ese sentido, claro que soy un artista,
... Leer más