En días como estos lo dejaría todo, sin mayor escándalo ni show. Simplemente me pondría de pie, dejaría la universidad, la catequesis, me iría de mi casa, dejaría de meterme a internet, dejaría de saludar a quienes saludo y de conversar con quienes converso. Estaría dispuesto a dejar de llamarme como me llamo, botaría mis cuadernos y mis recuerdos materiales tan bien guardados. Me dejaría crecer la barba, me cortaría el pelo drásticamente, usaría cualquier tipo de ropa, andaría por la calle sin mi mochila. Sería una situación entretenida. Si es que la vida fuera un juego y se pudiera
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