Cuarta Parte.Los
dos testigos11Entonces me fue dada una caña
semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de
Dios, y el altar, y a los que adoran en él. 2 Pero
el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido
entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos
meses. 3 Y
daré a mis dos testigos, que profeticen por mil doscientos sesenta días,
vestidos de cilicio.
Representa el
ministerio ... Leer más