Esto salió publicado en La Nación el 11 de enero de 2009. Vale la pena compartirlo.
En el colegio eran los más atractivos de la clase, pero no los más guapos. De
adolescentes fueron más seductores con la profe. Y de veinteañeros los
"entradores sociales", esos que engrupen a la cajera del supermercado o a la
niña del McDonald?s para que los atienda mejor que al resto.
Pasados los treinta la simpatía se transforma y la convierten en patudez. Son
los pasteles, hombres profundamente inmaduros, irresponsables y con vida cacho
"que se siguen masturbando con su existencia", dice una de
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