Suele hacerse sólo con los jugos que van soltando los bivalvos según se abren, sin añadir más líquido.
Una manera sencilla de cocer el marisco bivalvo es en sus propios
jugos.
La misma temperatura del vapor sirve para abrir las conchas y
para cocinarlos. Sin embargo, el simple hecho de añadir un poco de vino
blanco da un toque de sabor especial.
Se considera que
el marisco está
listo cuando las valvas se abren por completo.
Si se cuece en exceso,
solamente se consigue que la carne quede seca, pierda sus
características organolépticas tan apreciadas y adquiera, por ejemplo,
una
... Leer más