Hace un poco más de 10 años, en mi
último año de enseñanza media, mi padre me obsequió mi primer computador
personal, la maravilla de aquella época: Pentium II con 5 gigas de disco duro y
Windows95. Una máquina que me acompañó durante 3 años, antes de volverse
obsoleta, lenta y pesada.
A medida que iba reemplazando piezas de hardware para tratar de seguirle el
paso a la tecnología también iba aprendiendo cada vez más de los diversos tipos
de software que existían. Por supuesto, al principio todo era juegos y
trastabilleos con el sistema operativo vigente. Pero la curiosidad
... Leer más