La mayoría de los accidentes son previsibles y, por tanto, evitables.
Los padres pueden reforzar sin mucho esfuerzo y con poco dinero la
seguridad de los espacios de juego y de descanso de los más pequeños.
La habitación de un niño debe ser el lugar más seguro del mundo para
él, ya que es ahí, su refugio particular, donde pasará horas y horas
durmiendo y jugando.
Pero los peligros acechan, y un descuido o una
imprudencia son suficientes para que se produzca un accidente. En
España se registran una treintena de accidentes domésticos infantiles
cada hora, el 95% de los
... Leer más