Miro los escaparates, practicando una de las distracciones comunes que tenemos todos a nuestra disposición. Dependiendo de la luz solar, de la luminosidad general de cada hora, los escaparates reflejan mejor o peor la mirada que quiere transparentarlos. Asi me encontré inesperadamente con una nítida imagen de mi mismo en la vitrina de una tienda de ropas.
Por una fracción de segundo vi mi imagen como una aparición del pasado, de un pasado quizás muy inmediato pero pasado, como alguien ya hecho, como alguien presente incambiable en si mismo, con una clara percepción de algo del pasado hecho presente. Ese
... Leer más