El rezo más completo, para quienes tenemos fe, es sin lugar a dudas, el Padre Nuestro.
Lo grato, es ir meditando cada una de las palabras que dan forma a esta oración. No es cuestión de repetirlo, sin siquiera detenerse un instante en lo que va saliendo de nuestra boca.
“Perdona nuestras ofensas... como también nosotros, perdonamos a quienes nos ofenden”
Si no nos detenemos un instante, a meditar lo que estamos diciendo, nuestra oración no tendrá sentido, esa es mi opinión.
Me detengo en el Padre Nuestro, al observar, como “seguimos pegados en el terremoto y el maremoto” un
... Leer más