Pensaba ayer, cuando por un camino se me cruzó una perdiz, en que fácil sería volar teniendo unas alas de ave, y que difícil es hacerlo con lo que te dan de pensión... ¡No alcanza ni para tomar carrera!
Pero igual lo intento. Cuando el trayecto de mi casa hasta la de Eusebio me lleva por caminos confusos, crepitantes, nostalgiosos, personalizados, imaginados o no, yo tengo tiempo para pensar, gracias a Dios.
... Leer más