Las palabras que hieren y azotan por dentro son como golpes físicos que amoratan y laceran la piel, por eso, le llamamos ABUSO VERBAL. Con frecuencia estamos ignorando el daño que causan las palabras, porque no podemos ver las heridas internas, aunque ellas se reflejan de diversas maneras, haciendo un daño emocional. Pensemos en esto: ¿Cuáles palabras nocivas usaban en el hogar donde naciste? ¿Las estas repitiendo a tus hijos, a tu compañera de hogar, o aun, a tus compañeros de trabajo? ¿Todavía estas cargando con las cicatrices internas del envenenamiento que te hicieron cuando eras pequeño/a? Dios te dice: ... Leer más