Como ya hemos oído y leído todas al menos un millón de veces, para tener una piel bonita es necesario tener constancia y una gran dosis de fuerza de voluntad, ambas indispensables para obligarnos a nosotras mismas a seguir una rutina de cuidados diaria.
La piel necesita respirar y, aunque no nos hayamos maquillado, es necesario que eliminemos el sudor y la contaminación que se acumulan en nuestros poros, obstruyéndolos, impidiendo que los productos de tratamiento penetren correctamente y provocando un aspecto apagado.
La parte negativa de las rutinas diarias, y la dificultad para su cumplimiento, es que sean precisamente
... Leer más