No creo en un Dios que cuando rezo, hace por mí lo que yo mismo puedo y debo hacer. Creo en un Dios que no es alcahuete y me pide ser responsable. Creo en un Dios respetuoso.
No creo en un Dios que castiga y manda terribles pruebas. No creo en un Dios como juez severo. Creo en un que, aunque obre mal, no me quita la libertad. Yo mismo recojo lo que siembro. No creo en el Dios Destructor, en un final pavoroso, del universo que El creó bueno y maravilloso. Creo en un Dios que, con su sabio
... Leer más