Me gusta viajar en tren, pero no quiero escribir de eso ahora, sino de que me gusta (aunque menos) viajar en bus.
Tiene un dejo diferente. Algo impredecible e incontrolable.
Va por la misma carretera y de la misma forma en la que iría de ir en auto, hasta que sin aviso entra a un pueblo con un terminal chico, aunque no feo y se sube una señora a vender galletas con manjar (
wafles dice que son, pero no).
Un bus para donde quiere, en un kiosko incluso si el chofer tiene sed.
Un bus puede quedarse
en-panne y puedes
... Leer más