Cuando conocí a Michael me dio la impresión de que estaba frente a un caso que me iba a costar mucho sacar adelante, pero no sabía porqué. Era un presentimiento, probablemente porque me pareció tan chico y vulnerable; lo primero en lo que pensé cuando me dijo su edad, 16 años, fue en mi hermana chica que, entonces, tenía la misma edad.
Estuvo yendo las primeras semanas de reuniones (eso fue en septiembre) y, a partir de octubre, no lo vi más. Eso fue hasta diciembre, cuando empezamos la construcción del gallinero. Llegó un día a la oficina (que en
... Leer más